A la muy despreciable Doña Márgara Teodosia de Hoyos Grandes, Baronesa de Bembo suelto.
Estropeada Señora:
Admito que gozo el placer de continuar la misiva anterior sabiendo que Doña Bruna sufre pensando en la venganza que habrá de ejercer usted sobre ella por habernos dado la dirección del solar donde ahora tiene litera.
Entenderá lógico que yo rememore aquellas tardes de póker y masarreal en la Quinta de Tuberculosos Rumanos, entonces era usted quien se recuperaba de aquel legrado diagnóstico, recuerdo especialmente el espectáculo atroz de sus menstruaciones difusas tan comentadas.
No creerá si le digo que atesoro un daguerrotipo nada menos que del Reformatorio de Señoritas de Jovellanos: éramos entonces unas adolescentes impúberes que escandalizaban a los parroquianos en las cerveceras de Matanzas anunciando aquel jabón “Seda de Nutria” que tan famosos escozores y ronchas causaron en estas gentiles poblaciones. La foto es tremenda: yo, tan seria con las paraderas de cartón y las medias altas (¿o eran botas de agua), usted tan espantosamente elegante, recuerdo la de veces que la confundían a usted con la bongosera de la Charanga Típica “Las Nietas de Mahoma”. En próxima carta prometo enviarle el texto su exitoso bolero “Sombra de Verdolaga” que tanto coreábamos a la salida de la celda.
Qué más decirle mi añeja baronesa, con qué imágenes describir la soriasis que me invade los genitales en el instante amargo en que recuerdo que usted aun vive.
Le abraza con renovado rencor:
Doña Marnia Mirna de la Gándara y de la Cuétara Pajarón.
viernes, 30 de julio de 2010
jueves, 29 de julio de 2010
EPISTOLARIO DEL VITRIOLO 1
A la muy ilustre Doña Márgara Teodosia de Hoyos Grandes, Baronesa de Bembo suelto.
Mi muy torva Teodosia:
Siglos han transcurrido de la última vez que supe de usted. Si le escribo es favor que debemos a Dios y a Doña Bruna al facilitarme su dirección actual (comprendo que amenazarla con unas tijeras en los bajos de su casa fue decisivo para tal gestión) no sé si la recuerda usted de los tiempos del selectísimo Club de Señoras del Gineceo. Ella era íntima de la viuda de Vicioso por la época de su inclusión en el Club. Conspiraban estas arpías para que la Primera Dama negara su membresía alegando el “problemita” de su procedencia haitiana. Su incipiente disposición al arte fue definitorio; entonces ¡ah!, ¡con cuanta gloria y prestigio nos colmó usted cuando le concedieron el papel de PUERTA en la Novela de las Dos! Todas (arpías incluidas) escuchábamos extasiadas y orgullosas aquellos espectaculares chirridos y portazos que fueron, sin dudas, los esplendores primeros de su brillante carrera municipal.
Sin pensarlo dos veces (a nuestra edad no es prudente pensar tanto), me dispuse a redactar esta misiva.
Cara Márgara, pocos son ya los asuntos que me convocan: recordar nuestras aventuras de mocedad es un ejercicio al que regreso no sin fervor. También es que los achaques ayudan poco, ahora mismo convalezco de una pateadura que recibí en un gimnasio de Alquízar. Contra el borde de un urinario del baño de caballeros perdí la mitad de la plancha de abajo y devolví un supositorio que llevaba “in situ” pero al ocurrir en un urinario ya sabe: mea culpa.
Lamento tener que terminar la presente en este punto de mis recuerdos, pero le escribo desde la bodega de Gregorio adonde hube de asistir para dilucidar una discrepancia con algunas anotaciones en mi libreta de abastecimientos. Ya la policía llegó a desapartarnos a la esposa del bodeguero y a mí y mientras ella busca la grabación de las cámaras de seguridad aproveché para enviarle este saludo en un cartucho que sobrevivió a la debacle.
Ya me esposan, pero no me silencian. En cuanto salga de la estación de Zapata y C continuaré esta carta. Me llevo otro cartucho en el monedero.
Sueña con perturbar su retiro:
Doña Marnia Mirna de la Gándara y de la Cuétara Pajarón.
Marquesa de Las Albañales Aguas
(EN PRÓXIMA ENTREGA, CONTINUACION DE ESTA CARTA ANTES DE ESPERAR LA RESPUESTA)
Mi muy torva Teodosia:
Siglos han transcurrido de la última vez que supe de usted. Si le escribo es favor que debemos a Dios y a Doña Bruna al facilitarme su dirección actual (comprendo que amenazarla con unas tijeras en los bajos de su casa fue decisivo para tal gestión) no sé si la recuerda usted de los tiempos del selectísimo Club de Señoras del Gineceo. Ella era íntima de la viuda de Vicioso por la época de su inclusión en el Club. Conspiraban estas arpías para que la Primera Dama negara su membresía alegando el “problemita” de su procedencia haitiana. Su incipiente disposición al arte fue definitorio; entonces ¡ah!, ¡con cuanta gloria y prestigio nos colmó usted cuando le concedieron el papel de PUERTA en la Novela de las Dos! Todas (arpías incluidas) escuchábamos extasiadas y orgullosas aquellos espectaculares chirridos y portazos que fueron, sin dudas, los esplendores primeros de su brillante carrera municipal.
Sin pensarlo dos veces (a nuestra edad no es prudente pensar tanto), me dispuse a redactar esta misiva.
Cara Márgara, pocos son ya los asuntos que me convocan: recordar nuestras aventuras de mocedad es un ejercicio al que regreso no sin fervor. También es que los achaques ayudan poco, ahora mismo convalezco de una pateadura que recibí en un gimnasio de Alquízar. Contra el borde de un urinario del baño de caballeros perdí la mitad de la plancha de abajo y devolví un supositorio que llevaba “in situ” pero al ocurrir en un urinario ya sabe: mea culpa.
Lamento tener que terminar la presente en este punto de mis recuerdos, pero le escribo desde la bodega de Gregorio adonde hube de asistir para dilucidar una discrepancia con algunas anotaciones en mi libreta de abastecimientos. Ya la policía llegó a desapartarnos a la esposa del bodeguero y a mí y mientras ella busca la grabación de las cámaras de seguridad aproveché para enviarle este saludo en un cartucho que sobrevivió a la debacle.
Ya me esposan, pero no me silencian. En cuanto salga de la estación de Zapata y C continuaré esta carta. Me llevo otro cartucho en el monedero.
Sueña con perturbar su retiro:
Doña Marnia Mirna de la Gándara y de la Cuétara Pajarón.
Marquesa de Las Albañales Aguas
(EN PRÓXIMA ENTREGA, CONTINUACION DE ESTA CARTA ANTES DE ESPERAR LA RESPUESTA)
ALELUYA
Algunos humoristas se encontraban un día por el habanero reparto Siboney y sentían hambre.
Preguntaron a algunos vecinos de la zona si conocían de alguna cafetería cercana y todos indicaban “la casa de los Aleluya”. Así conocían los vecinos a una familia de personas muy cristianas y propietarias de un pequeño negocio de alimentos elaborados.
Hacia allí se dirigieron los hambrientos humoristas (perdón por la redundancia) y encontraron una linda residencia con un área del jardín habilitada para cafetería, con un mostrador y encima del mostrador una tablilla de anuncios informando la oferta gastronómica del día:
SOLO DIOS DA
Pan con mayonesa
Pan con pasta
Pan con tortilla
Refresco
Café
NOTA: Reportado por Osvaldo Doimeadios, entonces director del Centro Promotor del Humor. Esta anécdota es veridica y pertenece al libro aun inedito LOS HUEVOS POR AGUA del mismo autor de este blog.
Preguntaron a algunos vecinos de la zona si conocían de alguna cafetería cercana y todos indicaban “la casa de los Aleluya”. Así conocían los vecinos a una familia de personas muy cristianas y propietarias de un pequeño negocio de alimentos elaborados.
Hacia allí se dirigieron los hambrientos humoristas (perdón por la redundancia) y encontraron una linda residencia con un área del jardín habilitada para cafetería, con un mostrador y encima del mostrador una tablilla de anuncios informando la oferta gastronómica del día:
SOLO DIOS DA
Pan con mayonesa
Pan con pasta
Pan con tortilla
Refresco
Café
NOTA: Reportado por Osvaldo Doimeadios, entonces director del Centro Promotor del Humor. Esta anécdota es veridica y pertenece al libro aun inedito LOS HUEVOS POR AGUA del mismo autor de este blog.
miércoles, 28 de julio de 2010
EL ADMIRADOR PACIENTE
Hace varios años en el hospital Psiquiátrico de la Habana (donde han ocurrido cosas tristes después de que su director el doctor Ordaz falleciera) organizaron un concierto de música de cámara para pacientes y trabajadores.
Antes del concierto, a los músicos invitados les fueron mostradas varias áreas del hospital y el interior de algunas salas para que constataran lo bien atendidos que estaban los pacientes en aquellos años.
En una de las salas se estimulaba moralmente a los enfermos que mejor comportamiento tenían y que mejor mantuvieran la higiene del lugar. El estímulo consistía en colocar un cartelito que indicaba la condición de mejor paciente en la mesa de noche del enfermo.
El día que cuento, el enfermo estimulado tenía su cama muy bien tendida, sus objetos personales en orden y él mismo había colocado el cartelito sobre su mesa de noche:
EL MEJOR PACIENTE DEL MES
Y al lado del cartelito puso (sin mala intención, por supuesto) una foto del más alto dirigente, al que admiraba mucho. Quizá por eso estaba ingresado allí…
Contado por Zenaida Romeu, la directora de la orquesta.
NOTA: Esta historia es real y me la contó Zenaida Romeu, la directora de la orquesta de cámara que actuó aquella vez en el hospital. Esta narración pertenece al libro aun inédito LOS HUEVOS POR AGUA del autor de este blog.
Antes del concierto, a los músicos invitados les fueron mostradas varias áreas del hospital y el interior de algunas salas para que constataran lo bien atendidos que estaban los pacientes en aquellos años.
En una de las salas se estimulaba moralmente a los enfermos que mejor comportamiento tenían y que mejor mantuvieran la higiene del lugar. El estímulo consistía en colocar un cartelito que indicaba la condición de mejor paciente en la mesa de noche del enfermo.
El día que cuento, el enfermo estimulado tenía su cama muy bien tendida, sus objetos personales en orden y él mismo había colocado el cartelito sobre su mesa de noche:
EL MEJOR PACIENTE DEL MES
Y al lado del cartelito puso (sin mala intención, por supuesto) una foto del más alto dirigente, al que admiraba mucho. Quizá por eso estaba ingresado allí…
Contado por Zenaida Romeu, la directora de la orquesta.
NOTA: Esta historia es real y me la contó Zenaida Romeu, la directora de la orquesta de cámara que actuó aquella vez en el hospital. Esta narración pertenece al libro aun inédito LOS HUEVOS POR AGUA del autor de este blog.
martes, 27 de julio de 2010
PROPAGANDA EN PERIODO ESPECIAL
Durante los últimos años de la década de 1980 y los primeros de la década de 1990, floreció por todo el país un nuevo tipo de propaganda política destinada a los jóvenes.
Por todas partes se veían carteles, vallas, graffitis, con ideas llamativas como: “31 y pa´lante” (en referencia a los 31 años de la revolución) “Súmate” (invitando a los jóvenes a colaborar con las tareas políticas) “Aquí no se rinde nadie” en alusión a las amenazas de “El Norte”, y un largo etcétera.
La profusión de esa clase de propaganda juvenil, pronto alcanzó todos los rincones de Cuba y hubo momentos en que quien las pintaba no calculaba la ubicación del cartel.
Aquí dejo varias perlas de una larga colección:
-A la entrada de la sala de Psiquiatría de un hospital en El Vedado:
“EL SOCIALISMO TRANSFORMÓ NUESTRAS VIDAS”
-Frente al cementerio Colón, en la Habana:
“SOMOS UN HUESO DURO DE ROER”
-En el Combinado del Este, (la prisión más grande de Cuba). En el edificio dos, frente al terreno de béisbol, pintaron en lo alto, bien grande:
“SÚMATE”
-En otra prisión, en la provincia Las Tunas:
“SOMOS FELICES AQUÍ”
-Y en el muro del cementerio municipal de Boyeros:
“A LA REVOLUCION DEBEMOS TODO LO QUE SOMOS”
NOTA: Este texto pertenece al libro aun inédito “LOS HUEVOS POR AGUA” del mismo autor de este blog.
Por todas partes se veían carteles, vallas, graffitis, con ideas llamativas como: “31 y pa´lante” (en referencia a los 31 años de la revolución) “Súmate” (invitando a los jóvenes a colaborar con las tareas políticas) “Aquí no se rinde nadie” en alusión a las amenazas de “El Norte”, y un largo etcétera.
La profusión de esa clase de propaganda juvenil, pronto alcanzó todos los rincones de Cuba y hubo momentos en que quien las pintaba no calculaba la ubicación del cartel.
Aquí dejo varias perlas de una larga colección:
-A la entrada de la sala de Psiquiatría de un hospital en El Vedado:
“EL SOCIALISMO TRANSFORMÓ NUESTRAS VIDAS”
-Frente al cementerio Colón, en la Habana:
“SOMOS UN HUESO DURO DE ROER”
-En el Combinado del Este, (la prisión más grande de Cuba). En el edificio dos, frente al terreno de béisbol, pintaron en lo alto, bien grande:
“SÚMATE”
-En otra prisión, en la provincia Las Tunas:
“SOMOS FELICES AQUÍ”
-Y en el muro del cementerio municipal de Boyeros:
“A LA REVOLUCION DEBEMOS TODO LO QUE SOMOS”
NOTA: Este texto pertenece al libro aun inédito “LOS HUEVOS POR AGUA” del mismo autor de este blog.
miércoles, 21 de julio de 2010
... NO OS ASOMBRÉIS DE NADA 1
Patricio Wood, como buen actor, es muy observador. Como parte de su trabajo ha recorrido una buena parte de Cuba y ha visto muchas cosas…
1- Es famoso entre los cubanos el peculiar acento que los nativos de la región oriental tienen al hablar. Decimos que tienen “un cantaíto” y además, tienen fama de no pronunciar bien. Eso es discutible, porque hay que escoger con pinzas al cubano de a pie y de a carro que pronuncie bien. Incluido el autor. El autor soy yo y soy de los de a pie.
Bueno, pues Patricio Wood vio en Santiago de Cuba, un cartel escrito tal y como se habla en la provincia:
SE HACEN ROCA PA TORNILLO
2- Y cuenta Patricio que también en Santiago de Cuba, caminando por ahí, oyó a una señora pregonando:
-¡Vayaaa… Dulce efraco! ¡Dulce efraco aquí!
Intrigado, le preguntó a la mujer:
-¿Qué cosa es el Dulce efraco?
La mujer le respondió:
-¡Dulce e fraco!... De fraco e’ crital!
3- Y en los meses en que se filmaba la película EL BRIGADISTA, en la Ciénaga de Zapata, en un descanso de la filmación entró en una tienda de víveres y allí lo asombró un cartel anunciando algo que para el forastero sería imposible de comprender:
LLEGO EL PAPEL SANITARIO
PARA LOS MOSQUITOS Y EL COCODRILO
Luego se enteró que LOS MOSQUITOS y EL COCODRILO son dos caseríos de la zona, pero hasta que se lo dijeron sólo se preguntaba: ¿Quién tiene puntería para limpiarle el fondillo a un enjambre de mosquitos? ¿Y quien tiene huevos de limpiarle el culo a un cocodrilo?
Contado por Patricio Wood, el hijo de Salvador y Nilda.
NOTA: El informante asegura que esta historia es verídica. Este texto pertenece al libro aun inédito LOS HUEVOS POR AGUA del autor de este blog.
1- Es famoso entre los cubanos el peculiar acento que los nativos de la región oriental tienen al hablar. Decimos que tienen “un cantaíto” y además, tienen fama de no pronunciar bien. Eso es discutible, porque hay que escoger con pinzas al cubano de a pie y de a carro que pronuncie bien. Incluido el autor. El autor soy yo y soy de los de a pie.
Bueno, pues Patricio Wood vio en Santiago de Cuba, un cartel escrito tal y como se habla en la provincia:
SE HACEN ROCA PA TORNILLO
2- Y cuenta Patricio que también en Santiago de Cuba, caminando por ahí, oyó a una señora pregonando:
-¡Vayaaa… Dulce efraco! ¡Dulce efraco aquí!
Intrigado, le preguntó a la mujer:
-¿Qué cosa es el Dulce efraco?
La mujer le respondió:
-¡Dulce e fraco!... De fraco e’ crital!
3- Y en los meses en que se filmaba la película EL BRIGADISTA, en la Ciénaga de Zapata, en un descanso de la filmación entró en una tienda de víveres y allí lo asombró un cartel anunciando algo que para el forastero sería imposible de comprender:
LLEGO EL PAPEL SANITARIO
PARA LOS MOSQUITOS Y EL COCODRILO
Luego se enteró que LOS MOSQUITOS y EL COCODRILO son dos caseríos de la zona, pero hasta que se lo dijeron sólo se preguntaba: ¿Quién tiene puntería para limpiarle el fondillo a un enjambre de mosquitos? ¿Y quien tiene huevos de limpiarle el culo a un cocodrilo?
Contado por Patricio Wood, el hijo de Salvador y Nilda.
NOTA: El informante asegura que esta historia es verídica. Este texto pertenece al libro aun inédito LOS HUEVOS POR AGUA del autor de este blog.
EL TALLER
Desde años se ha desarrollado en Cuba una iniciativa social consiste en ubicar laboralmente en talleres para trabajos manuales poco complicados a personas con algún tipo de limitación física o mental. Es algo hermoso por lo humano de la idea.
En dichos talleres estos cubanos y cubanas aprenden a fabricar piñatas, reparar calzado, bordar pañuelos o canastilla y otras habilidades adecuadas a su limitación, además de ganarse la vida humilde pero decentemente.
Pero a veces, la crueldad popular y el humor negro de personas sin limitaciones físicas (pero con bastante minusvalía social) han apodado a estos lugares con nombres burlescos. En el barrio en que nací, La Timba, teníamos un taller al que algunos le decían “Plan Tareco”.
En un pueblo del centro de la isla, muy cerca del Banco de esa localidad, está ubicado uno de estos talleres.
Señalando el lugar, a mediación de cuadra, un mediano pero visible cartel pintado sobre madera anunciaba:
TALLER DE MINUSVALIDOS
Evidentemente, este anuncio puede tener doble lectura, pero para que una de esas lecturas quedara bien clara, algún chistoso añadió debajo:
SE REPARAN COJOS A MITAD DE PRECIO
Informante anónimo
NOTA: Esta historia es real. El lugar es Cumanayagua, en Cienfuegos. El texto pertenece al libro inedito LOS HUEVOS POR AGUA del autor de este blog.
En dichos talleres estos cubanos y cubanas aprenden a fabricar piñatas, reparar calzado, bordar pañuelos o canastilla y otras habilidades adecuadas a su limitación, además de ganarse la vida humilde pero decentemente.
Pero a veces, la crueldad popular y el humor negro de personas sin limitaciones físicas (pero con bastante minusvalía social) han apodado a estos lugares con nombres burlescos. En el barrio en que nací, La Timba, teníamos un taller al que algunos le decían “Plan Tareco”.
En un pueblo del centro de la isla, muy cerca del Banco de esa localidad, está ubicado uno de estos talleres.
Señalando el lugar, a mediación de cuadra, un mediano pero visible cartel pintado sobre madera anunciaba:
TALLER DE MINUSVALIDOS
Evidentemente, este anuncio puede tener doble lectura, pero para que una de esas lecturas quedara bien clara, algún chistoso añadió debajo:
SE REPARAN COJOS A MITAD DE PRECIO
Informante anónimo
NOTA: Esta historia es real. El lugar es Cumanayagua, en Cienfuegos. El texto pertenece al libro inedito LOS HUEVOS POR AGUA del autor de este blog.
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